People in a green field at dawn in Niltepec, Oaxaca, with hills in the background. Text reads “At Dawn in Niltepec” and “Feria Cultural del Añil · Oaxaca 2026.”

Al amanecer en Niltepec: la Feria Cultural del Añil de Oaxaca

A las 5 de la mañana del sábado 26 de septiembre de 2026, participé en un recorrido sobre la producción de añil a las afueras de Santiago Niltepec, Oaxaca. Mientras amanecía en los campos, un trabajador cortaba con machete tallos con hojas. Había manojos de plantas en el suelo. Más tarde, esa misma mañana, vi una carreta tirada por bueyes en plena faena.

La visita fue parte de la cuarta Feria Cultural del Añil, celebrada ese fin de semana en el Istmo de Tehuantepec. La feria estaba dedicada a un pigmento azul natural que en Niltepec todavía saben producir a partir de una planta que se cultiva en la zona.

Viajé desde Oaxaca de Juárez con Diana García, quien tenía previsto impartir un taller de arte en la feria.

Yo había ido para ver de dónde sale ese azul.

Al amanecer en los campos de jiquilite de Niltepec

Trabajador de campo cosechando jiquilite con un machete en Niltepec

Un trabajador corta tallos de jiquilite en Santiago Niltepec el 26 de septiembre de 2026. Foto: @gartesani.oax.

Plantas de jiquilite recién cortadas y reunidas en el campo

Tallos de jiquilite recién cortados durante el recorrido de madrugada. Foto: @gartesani.oax.

Con la luz de la mañana, observé la cosecha y cómo manipulaban los tallos cortados.

La planta es el jiquilite, identificado como Indigofera suffruticosa. El Museo Textil de Oaxaca describe a Santiago Niltepec como uno de los últimos lugares de Oaxaca donde todavía se cultiva y produce añil.

El domingo volví para hacer el recorrido temprano.

Cerro del añil: lo que muestran los paneles y los registros

Panel sobre el patrimonio del añil en la Feria Cultural del Añil de Santiago Niltepec

Un panel de la exposición explica cómo las tradiciones pueden cambiar y conservar la memoria de sus orígenes. Foto: Fahad Hizam. Texto de la exposición: Feria Cultural del Añil.

La producción del añil continúa después de la cosecha. México Desconocido describe cómo se coloca el jiquilite cortado en pilas llenas de agua y cómo se sigue trabajando para desarrollar y separar el pigmento antes de secarlo para su uso. En el campo pude observar el inicio de ese proceso. Los detalles técnicos de las etapas posteriores los conocí mediante explicaciones publicadas y los materiales expuestos en la feria. Esas etapas no las presencié personalmente.

Dentro del recinto, uno de los paneles presentaba cuatro tipos de evidencia sobre la historia del añil en Niltepec: documentos, restos de antiguas pilas de procesamiento, recuerdos familiares y conocimientos sobre el obraje tradicional, es decir, el taller de producción.

La memoria familiar conserva información que quizá nunca se puso por escrito. Las pilas antiguas permiten situar esas historias en un lugar concreto. Ver la producción actual junto a esas referencias me ayudó a comprender mejor su historia.

Otro panel planteaba una idea sobre la continuidad: las tradiciones pueden cambiar y, al mismo tiempo, conservar la memoria de sus orígenes.

Según el Museo Textil de Oaxaca, el nombre colonial de Niltepec significa Cerro del añil. El museo cita a la historiadora Laura Machuca Gallegos (2007) y documenta el aumento de la demanda internacional y de la producción de añil hacia 1800 en Niltepec y en las localidades cercanas de Tapanatepec y Zanatepec. En 1826, el cultivo y la producción de añil eran la principal actividad registrada en Niltepec, destinada sobre todo a mercados externos. Las fuentes citadas por el museo relacionan el inicio de la producción comercial, a finales de la década de 1780, con dos comerciantes: Miguel Bejarano y Juan de Castillejos. Otros autores describen cultivos locales a menor escala desde la época prehispánica. Sigue sin conocerse con certeza cuándo comenzó el cultivo de añil en la zona.

En 2013 y 2014, el museo documentó el trabajo del productor Octaviano Pérez y su familia, desde la siembra y la cosecha hasta que la pasta de añil se solidificaba. Cuando le preguntaron por qué seguía cultivando la planta, Pérez respondió: “Porque es difícil; no cualquiera puede hacerlo”. El museo publicó fotografías de cada etapa.

El Comité Organizador de la Feria Cultural del Añil también describió los conocimientos de producción como patrimonio cultural vivo. Su mensaje insistía en que la comunidad debe mantener el control de los saberes transmitidos de generación en generación. Pensé en ello mientras recorría los campos y los puestos. Las personas que producen y mantienen viva esta tradición deben ocupar un lugar central en su historia.

Quadratín Oaxaca informó sobre Añiltepec, un proyecto que relaciona el cultivo, la producción del pigmento y el trabajo textil. La nota mencionaba a Norma Nolasco, del taller familiar Añiltepec, junto con los artesanos Armando Rodríguez y Paulino Toledo. También mencionaba a Arbid Vázquez en relación con los guardianes del añil, quienes comparten información sobre el proceso con los visitantes.

En la feria, de los textiles azules a la calenda

Entrada de la cuarta Feria Cultural del Añil adornada con decoraciones azules

El papel picado azul decora una de las entradas al recinto de la Feria Cultural del Añil. Foto: Fahad Hizam.

Vestidos y textiles con diseños azules y blancos colgados en un puesto de la Feria Cultural del Añil en Santiago Niltepec

Prendas con motivos azules expuestas en un puesto de la Feria Cultural del Añil. Foto: Fahad Hizam.

El sábado por la mañana, la feria ya estaba en marcha. Asistí a la ceremonia de inauguración y recorrí los puestos donde se exhibían prendas azules y piezas hechas a mano. Había adornos de papel sobre las zonas de reunión. En el mercado pude mirar de cerca lo que habían llevado los artesanos de la localidad.

También hubo comida para probar. Durante el viaje comí pancita y quesadillas, y encontré panes de la región y otros alimentos del mercado. Para mí, esa es una parte importante de recorrer Oaxaca.

Asistí a talleres de arte y charlas tanto el sábado como el domingo. El programa incluía teñido tradicional con añil y cianotipia, un proceso de impresión fotográfica que utiliza sales de hierro. El color azul, por sí solo, no permite saber cómo se elaboró una imagen. Por eso, no describiría una impresión como teñida con añil sin conocer los materiales que se utilizaron.

La calenda del sábado convirtió las actividades del día en una celebración pública. Una calenda es un recorrido festivo por las calles, generalmente acompañado de música. Asistí después de los talleres y las presentaciones de ese día.

El domingo, el programa incluyó otras actividades además del teñido y las artesanías. Fui al torneo de voleibol, regresé al mercado, asistí a más actividades artísticas y charlas, y presencié el certamen de la Guardiana del Añil. También asistí a la ceremonia de clausura.

Había visto cortar las plantas en el campo y, más tarde, pude observar cuánto interés despertaba su pigmento azul en un recinto cultural lleno de actividad.

El taller de Diana García con Guajolotes

Diana García y atletas de Guajolotes trabajan en proyectos artísticos durante el taller Nuestro Baúl añil

Participantes elaboran imágenes de baúles decorados durante el taller Nuestro Baúl añil, impartido por Diana García. Cortesía de César Arturo Vázquez Guzmán.

Integrantes del Club de Atletismo Guajolotes muestran sus trabajos de baúles decorados en el taller de Diana García

Integrantes del Club de Atletismo Guajolotes muestran los trabajos que terminaron durante la feria. Cortesía de César Arturo Vázquez Guzmán.

Una parte del domingo fue más personal. Soy presidente de Oax Sport A.C., que apoya al Club de Atletismo Guajolotes, un equipo local de atletismo. La feria fue una oportunidad para conocer a sus integrantes.

Nos coordinamos con César Arturo Vázquez Guzmán, quien colabora con el equipo. Diana García impartió Nuestro Baúl añil, un taller artístico incluido en el programa oficial del domingo a las 11 de la mañana. También tenía un puesto dedicado a sus actividades artísticas. Tanto el puesto como el taller eran actividades de Diana, independientes del apoyo que Oax Sport brinda al equipo.

Los atletas se reunieron con Diana alrededor de las mesas de trabajo para crear imágenes de baúles decorados y mostrar sus piezas terminadas. Después del taller, Arturo compartió una fotografía del grupo entrenando en una cancha techada. Esa secuencia me permitió ver a los jóvenes atletas en otro entorno: participando en el programa cultural de la feria y luego de vuelta en su actividad deportiva.

Visitar Santiago Niltepec durante la feria

Para quien piense visitar la feria en otra edición, Santiago Niltepec se encuentra en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. La cuarta Feria Cultural del Añil se celebró el 26 y 27 de septiembre de 2026, con actividades programadas gratuitas y un recorrido de producción a primera hora de la mañana. Las fechas pueden cambiar cada año, así que conviene consultar a la Secretaría de Turismo de Oaxaca para conocer el siguiente programa.

Los organizadores también publican sus programas en Instagram, en @feriacultural_anil.

El viaje desde Oaxaca de Juárez tomó unas 7 horas, contando las paradas, por la carretera antigua que atraviesa numerosos pueblos. La nueva autopista Mitla-Tehuantepec se inauguró en enero de 2025 y ofrece otra ruta entre los Valles Centrales de Oaxaca y el Istmo. Quien piense asistir a un recorrido de campo a las 5 de la mañana debe confirmar directamente con los organizadores el punto de salida, el transporte y la disponibilidad.

Aerogeneradores y un puente carretero vistos durante el trayecto a Santiago Niltepec

Aerogeneradores durante el trayecto de Oaxaca de Juárez a Santiago Niltepec, el 25 de septiembre de 2026. Foto: Fahad Hizam.

Nos hospedamos en el Hotel Marsi, en Santo Domingo Ingenio, a unos 15 minutos en auto de Santiago Niltepec. Caminamos por el pueblo, visitamos el antiguo ingenio azucarero y fuimos al mercado. El nombre del pueblo viene de ese ingenio. Un estudio de impacto social de 2017 presentado ante la Secretaría de Energía (página 55) sitúa el origen de Santo Domingo Ingenio en un trapiche, un pequeño molino para procesar caña de azúcar, establecido en 1837. Más tarde se convirtió en una fábrica de azúcar.

Durante nuestra visita hizo calor y hubo mucha humedad, con lluvias fuertes por las tardes.

Vale la pena reservar tiempo para el mercado y las actividades de la comunidad, además del recorrido por el campo. Compré una blusa de añil por 800 pesos, una pequeña bolsita artesanal de añil por 100 pesos y 25 gramos de añil por 100 pesos. Son precios de septiembre de 2026.

Regresé a casa el lunes 28 de septiembre. Cuando pienso en Niltepec, vuelvo a la mañana del sábado: un manojo de jiquilite recién cortado junto al campo, mientras la luz del día se hacía más intensa.

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Citar este ensayo
APA. alHarbi, F. H. (2026). Al amanecer en Niltepec: la Feria Cultural del Añil de Oaxaca. FahadHizam.com. https://fahadhizam.com/es/feria-cultural-anil-niltepec-2026-es/
MLA. alHarbi, Fahad Hizam. "Al amanecer en Niltepec: la Feria Cultural del Añil de Oaxaca." FahadHizam.com, October 8, 2026, https://fahadhizam.com/es/feria-cultural-anil-niltepec-2026-es/.
Fahad Hizam alHarbi
Sobre el autor
Fahad Hizam alHarbi

Investigador privado y estudioso de la justicia penal, con base entre la Ciudad de México y Oaxaca. Trabaja en delitos financieros, debida diligencia y rastreo de activos, y escribe sobre policía, crimen organizado, sistema penitenciario y derecho en tres idiomas. Más sobre Fahad →

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